
La primera amiga que has tenido en tu vida ha sido tu mamá. Fue quien te escuchó cuando tenías problemas y quien te secó las lágrimas cuando te rompieron el corazón. Por eso,alzer, a pocos días de celebrar el Día de la Madre, te recordamos esos consejos que te dio tu mamá y valen oro puro. Consejos útiles, prácticos, sensatos, racionales, pero, sobre todo, muy valientes. ¿Cuántas veces has compartido con tu madre alguno de tus problemas o le has confesado tus miedos? Ella siempre ha sabido darte buenas recomendaciones en cada caso, ayudándote a desarrollar la mejor versión de ti mismo
1. “Si tú no crees en ti misma, nadie lo hará.”
Desde siempre tu mamá se ha preocupado en tu autoestima. Ella quiere verte bien pero desea que lo hagas por ti misma para que seas una mujer hecha y derecha.
2. “Si alguien se tira de un puente, ¿tú también?”
Este era el práctico consejo que toda mamá que se respeta lo dice. Con estas palabras no solo te decía que pienses por ti mismo, se preocupaba por ti y por lo que hicieras por ser parte de un grupo. ¡Eras todo para ella!
3. Todas las personas tienen algo positivo, ¡encuéntralo!
De todas las personas que se cruzarán en nuestro camino a lo largo de la vida siempre habrá algunas con las que nos llevemos mal o, por lo menos, “no tan bien”. Lo queramos o no, el mundo está lleno de personas muy diferentes entre sí, por lo tanto, es imposible que congeniemos igual de bien con todas ellas. Eso tu madre lo sabe perfectamente y por eso te dijo un día en que un compañero o compañera te había sacado de quicio: “aunque sabes que nunca seréis grandes amigos, cada uno tiene cosas positivas en su interior. Esfuérzate en buscarlas y, cuando las encuentres, esta persona ya no te parecerá tan irritante”.
4. “No hables nunca con desconocidos.”
Este consejo de oro se lo repetirás hasta a tus hijos.Es fundamental hablar con tu hijo sobre la confianza y la relación con desconocidos, pero con las palabras adecuadas a fin de brindarle un enfoque acertado a la problemática eje del discurso. No se trata de asustarlos o traumarlos, sino de dar aviso sobre el peligro real que los extraños implican.
5. Aparta los pensamientos negativos golpeándolos con una raqueta
Siempre que llegaba a tu mente un pensamiento negativo como, por ejemplo “no lo voy a conseguir”, “no soy capaz de hacer esto o lo otro”, “nunca seré el mejor en nada”, tu madre te decía que te lo imaginaras como una pelota de tenis. Una pelota que se iba acercando a ti y, entonces, tú alzabas tu mano imaginaria sujetando una raqueta de tenis y golpeabas la pelota muy fuerte, para mandarla bien lejos de tu cabeza.
Al principio a ti podía parecerte extraño, pero con los años te has convertido en todo un tenista, campeón mundial frente a los pensamientos más tóxicos, los cuales has apartado con tu raqueta dejando el terreno de juego libre para vivir tu vida con optimismo.
