Consejos para el buen descanso de las personas mayores

Consejos para el buen descanso de las personas mayores

Con el paso de los años, los seres humanos experimentan cambios en su organismo y en su vida. Uno de esos cambios es la alteración del sueño que se produce con la edad, adquiriendo mayor dificultad para poder dormir. Hoy en día cada vez hay más conciencia de que dormir las horas recomendadas y tener un sueño reparador es fundamental para nuestra salud. Que nuestro sueño repercute en el correcto funcionamiento de nuestro organismo es algo sustentado por numerosos estudios, y si es algo que hay que tener en cuenta en todas las edades, la gente mayor puede ser más susceptible de sufrir las consecuencias del mal dormir.

Los mayores tardan más en dormirse y se despiertan con más facilidad que cuando son jóvenes. Tienen un sueño mucho más fragmentado a lo largo de la noche, sin conseguir un sueño profundo, por lo que al día siguiente no están descansados y tienden a tener pequeñas siestas a lo largo del día. El sueño influye en la memoria, por lo que dormir adecuadamente es vital. Hay estudios que asocian un buen descanso a una mayor capacidad de retener información, algo básico en los mayores. Pero el dormir mal y poco no afecta solo a la memoria, sino que está demostrado que va más allá del malestar y somnolencia, sino que puede llegar a enfermedades cardiacas o mentales como depresión o cambios repentinos de humor.

Cuantro puntos importantes para un mejor descanso:

1. Irse a dormir a la misma hora. Crear una rutina del sueño e irse a dormir a la misma hora es fundamental para que el cuerpo se acostumbre y sepa que es la hora de irse a la cama.

2. Cenar ligero y evitar el alcohol y la cafeína. Nada hay peor para conciliar el sueño que hacer una comida copiosa antes de irse a dormir. Una cena ligera unas dos horas antes de acostarse es importante para que el proceso de digestión no interrumpa nuestro sueño. Por supuesto, el alcohol y la cafeína deben evitarse en las últimas horas de la tarde.

3. Mantenerse activo por el día. A veces la inactividad hace que cuando llega la hora de descansar no nos venza el sueño. Hacer ejercicio moderado y ejercitar nuestro cerebro con actividades como la lectura, operaciones aritméticas, aprender un idioma y relacionarse a nivel social ayudará a dormir mejor.

4. Cuidar el equipo de descanso. Dormir sobre un colchón que no se adapta a nuestras necesidades es sin duda un factor muy importante por la que puede pasar una mala noche y nos despertarse con las articulaciones doloridas.

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